miércoles, 29 de diciembre de 2010

La feria de las vanidades

En esta entrada hilvanaremos el perfil de uno de los iconos de la moda española del momento. Tiene todos los requisitos para serlo. Guapo, rico, famoso y hasta hace unos meses soltero de oro. Es el duque de Feria, o lo que es lo mismo, Rafael Medina. Aprovechando todos estas cualidades, decidió apostar por el mercado de la moda, y hace unos años creo, junto a un grupo de amigos la firma Scalpers. Ahora es un bussinesman que se maneja en las listas internacionales del estilo como pez en el agua. Descendiente de las casas nobiliarias con más solera de nuestro país, la de Medinaceli y la de Feria, entre otras, es hijo de la musa de Valentino, Naty Abascal, cuya sombra es muy alargada. Si a estos antecedentes le sumamos esfuerzo y buen olfato no es difícil que con tan sólo 32 años, se haya convertido en un hombre de éxito, un dandy clásico con toques canallas y un punto cortijero.


                                    No hay sarao que se precie que no cuente con la presencia del duque.




                                            Junto a su madre, Nati Abascal, colaboradora de Mango.

Su empresa de sastrería se llama Scalpers y, pese a que nació muy modesta, ya se ha hecho un hueco en la ruta madrileña de los lugares elegantes. Sus orígenes están en un pequeño taller en el que empezaron a comercializar corbatas exclusivas confeccionadas con los mejores materiales. La empresa fue creciendo ampliaron su oferta desarrollando un servicio de sastrería y camisería a medida utilizando siempre telas de las casas más prestigiosas del mundo. Dado el éxito obtenido con las corbatas ampliaron la oferta abriendo su propia tienda un año más tarde y con ella la primera colección pret-a-porter de la firma. Pero sin duda, por lo que Scalpers comenzó a hacerse popular entre el gran público fue gracias a sus emblemáticas slippers.

El tipo de calzado denominado slipper, tiene su origen en el siglo XIX, cuando los aristócratas ingleses, optaban por un tipo de calzado cómodo cuando llegaban a casa. Cambiaban sus oxfords por un zapato exquisito de terciopelo con suela de piel - más cómodo - el cual adornaban con sus inciales, emblemas, y escudos bordados en la pala del zapato. Es el Principe Alberto, consorte de la Reina Victoria, quien los populariza y quien consigue que algunos los denominen Albert Slippers.





Rafa Medina en su boutique de Scalppers.

Los slippers, icono de la firma.


La firma del duque de Feria ha reinterpretado el concepto de calzado slipper actualizando los tradicionales modelos bordados sobre terciopelo y convertiéndolos en una nueva identidad: diseños originales apropiados para cualquier evento, incluso etiqueta. Scalpers también cuenta con una detallado proceso de personalización del slipper, donde el cliente puede costumizar su propio diseño optando por seleccionar los tejidos, bordado, e incluso coloraciones del bordado. Por último, Scalpers pone a la disposición de sus clientes su equipo de estilismo para la creación de los diseños de sus iniciales, monogramas, escudos familiares e incluso logos de empresa que se pueden incorporar en los slippers.

A día de hoy, la firma Scalppers cuenta con boutiques en Madrid, Bilbao, Sevilla, Valencia y Gijón y distribuyen sus diseños en varios países europeos, y además de la especialidad de la casa, los citados Scalppers, en sus colecciones también hay camisas, jerseys, blaziers y un amplio abanico de complementos.




                                Nobleza y burguesía se dieron el 'sí quiero' en el Palacio de Tavera (Toledo)



Dicho esto, no es complicado que Rafa Medina se haya convertido en uno de los galanes del momento. Las publicaciones internacionales especializadas lo consideran uno de los hombres más elegantes del mundo. Vogue y Vanity Fair, lo han alzado al número uno en más de una ocasión. Por descontado, es un icono de las revistas del colorín. De hecho su boda el pasado mes de octubre con la vizcaína Laura Vecino congrego en la Ciudad Imperial a la flor y nata de la sociedad española. Una pasarela de gente guapa, que iba de la beautifull progre a la aristocracia más distinguida. No era para menos, dos exitosos jóvenes conseguían fundir, en un cóctel perfecto, burguesía y nobleza. Si a esto le añadimos que ambos dedican su vida profesional al mundo de la moda -ella es directora de estilismo de Mango- y que al evento asistieron personalidades de la talla de Valentino, no es de extrañar que el evento fuera un caprichito para el papel couché.


Jesús del Pino.

1 comentario:

  1. me ha encantado el post! y me encanta él... en persona impresiona aún más.
    spanishcoolhunterb.

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