jueves, 4 de noviembre de 2010

HISTORIA DE LA MODA: 2.4. LAS PIELES Y LA PELETERÍA

Las materias primas empleadas por el hombre prehistórico para vestirse responden necesariamente a las principales exigencias del clima y de las actividades de la vida cotidiana.
El traje femenino está formado por el faldellín de cordoncillos, acabado con flecos y montado sobre un cinturón tejido, el cuerpo con mangas, que se pasaba por la cabeza y el cinturón acabado en mechón que sujeta un disco de metal.
Traje femenino procedente de la tumba de Egtved (Dinamarca), Edad del Bronce antiguo. Museo Nacional de Copenhague.


El frío seco y penetrante de los períodos del Paleolítico superior dejaba al hombre de las cavernas únicamente los dos o tres meses de verano para la caza, la de las manadas de caballos en el período Auriñaciense, la del reno a continuación. De ahí se deriva el predominio de pieles de animales para la protección corporal esencial en el duro clima de la última época glacial.
Las pieles ocupan un lugar importante no solamente entre los cazadores y pescadores del Paleolítico, sino también entre los agricultores del Neolítico siguiente, en la Europa septentrional y en una parte de la Europa del noroeste, Gran Bretaña incluida. Respecto la preparación de estas pieles se conocen los utensilios: raederas y rascadores hechos de láminas de sílex cuyo perfil, muy característico, no varía gran cosa durante el Paleolítico; cuchillos para cortar el cuero; peines de asta y cornamenta, utilizados en el Neolítico, que se parecen a los instrumentos empleados por los esquimales para aprestar sus pieles. El hombre primitivo utilizaba para el apresto medios químicos, como las sales de arcilla. A continuación las piezas se juntaban y cosían con hilos extraídos de nervios de animales o tomados de la crin y la cola del caballo, por medio de punzones y agujas de hueso, de marfil o de cornamenta de reno, provistas de ojo, que se han encontrado hasta las cuevas paleolíticas de Crimea. Se han hallado igualmente bastidores hechos de placas de hueso y atravesados por pequeños agujeros.
Traje masculino.
Túnica formada por una pieza de tela rectangular (o casi), sujeta a los hombros por correas, probable reminiscencia de las patas de animales cuya piel sirvió para el más antiguo tipo de traje.
Túnica procedente de Trindhöj, Dinamarca, Edad del Bronce antiguo, Museo Nacional de Copenhague.
                                                                                                                  Blanca Glamour

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